lunes 21 de septiembre de 2009
La Hipertensión Durante el EmbarazoLa presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra el interior de las arterias (los vasos sanguíneos que transportan sangre rica en oxígeno a todo el organismo). Cuando la presión de las arterias se eleva demasiado, se habla de alta presión arterial o hipertensión. Hasta el ocho por ciento de las mujeres padece hipertensión durante el embarazo.1 Existen diferentes tipos de hipertensión que afectan a las mujeres embarazadas. Algunos de ellos comienzan antes del embarazo mientras que otros se desarrollan durante su curso. Todos los tipos de hipertensión pueden conllevar riesgos para la mujer embarazada y su bebé. Afortunadamente, por lo general es posible tratar los problemas con los cuidados prenatales adecuados.¿Cómo se mide la presión arterial?En cada visita prenatal, el médico mide la presión arterial de la mujer colocándole un brazalete inflable alrededor de la parte superior del brazo. La presión arterial se mide mientras el corazón se contrae (presión sistólica) y mientras el corazón se encuentra relajado entre contracciones (presión diastólica). Los valores de la presión arterial se expresan con dos números, donde el número superior representa la presión sistólica y el inferior la presión diastólica, por ejemplo 110/80. Un valor de presión sistólica de 140 o superior o un valor de presión diastólica de 90 o superior se consideran un estado de hipertensión. Debido a que la presión arterial puede subir y bajar durante el día, los médicos suelen repetir la medición una o más veces en el caso de obtener un valor alto para determinar si la mujer realmente tiene hipertensión. ¿Qué tipos de hipertensión se producen durante el embarazo?Existen cuatro tipos principales de hipertensión durante el embarazo:Preeclampsia. Este trastorno potencialmente serio se caracteriza por una alta presión arterial y la presencia de proteínas en la orina. Por lo general, se desarrolla después de las 20 semanas de embarazo y desaparece después del parto.Hipertensión gestacional. Este tipo de hipertensión se desarrolla después de las 20 semanas de embarazo y desaparece después del parto. Aunque las mujeres con hipertensión gestacional no tienen proteínas en la orina, algunas de ellas desarrollan preeclampsia en una etapa posterior del embarazo.Hipertensión crónica. Así se denomina a la presión arterial alta diagnosticada antes del embarazo o antes de las 20 semanas de embarazo. Este tipo de hipertensión no desaparece después del parto.Hipertensión crónica con preeclampsia. Aproximadamente el 25 por ciento de las mujeres con hipertensión crónica también desarrolla preeclampsia.1,2 ¿Cuáles son los síntomas de preeclampsia y otros tipos de hipertensión?La mayoría de las mujeres embarazadas con preeclampsia leve y otros tipos de hipertensión no presenta síntomas. Para poder detectar estos casos, los médicos miden la presión arterial de la mujer y le realizan un análisis de orina para detectar la presencia de proteínas en cada visita prenatal. Los casos más graves de preeclampsia pueden ir acompañados de:Dolores de cabeza fuertesProblemas en la vista (visión borrosa, destellos, sensibilidad a la luz)Dolor en la región superior derecha del abdomenAumento súbito de peso (5 libras o más en una semana) con retención de líquidos en las piernas e hinchazón de la caraLas mujeres embarazadas deben ponerse en contacto con su médico inmediatamente si manifiestan cualquiera de estos síntomas. La mayoría de los casos son leves, con una presión arterial de alrededor de 140/90. No obstante, estos casos también deben recibir el tratamiento adecuado para evitar que empeoren y provoquen problemas graves. ¿Qué riesgos conllevan la preeclampsia y otros tipos de hipertensión para las mujeres embarazadas y el feto?Si no se la trata, la preeclampsia grave puede dañar los riñones, el hígado y el cerebro de la mujer. Todos los tipos de hipertensión aumentan el riesgo de complicaciones durante el embarazo. No obstante, este riesgo es mayor en las mujeres con hipertensión crónica acompañada por preeclampsia:1Bajo peso al nacer. La hipertensión puede constreñir los vasos sanguíneos del útero y, en consecuencia, afectar el suministro de oxígeno y nutrientes a la placenta, que nutre al feto. Si esto ocurre antes de término, puede retrasar el crecimiento del feto y, en algunos casos, hacer que el bebé nazca con bajo peso (menos de cinco libras y media).Parto prematuro (antes de cumplidas las 37 semanas de gestación). Algunas mujeres desarrollan hipertensión grave u otros síntomas de empeoramiento de la preeclampsia a pesar del tratamiento. En algunos casos, puede ser necesario adelantar el parto a fin de evitar complicaciones graves para la madre y el bebé, lo que a veces da como resultado el nacimiento de un bebé prematuro y de bajo peso. Estos bebés están expuestos a un riesgo mayor de tener problemas de salud durante las primeras semanas de vida e incapacidades permanentes, como problemas de aprendizaje y parálisis cerebral.Desprendimiento de la placenta. La placenta se desprende de forma parcial o total de la pared uterina antes del parto. Cuando es grave, puede provocar hemorragia abundante y shock, que son situaciones peligrosas tanto para la madre como para el bebé. El síntoma más común de desprendimiento de la placenta es la hemorragia vaginal después de las 20 semanas de embarazo. Se recomienda a las mujeres embarazadas informar inmediatamente cualquier hemorragia vaginal a su médico.La preeclampsia puede avanzar rápidamente y convertirse en una enfermedad potencialmente fatal llamada eclampsia, que provoca convulsiones y, en algunos casos, coma. Afortunadamente, la eclampsia es poco común en mujeres que reciben los cuidados prenatales adecuados a intervalos regulares.
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